¿Cómo se transforma un documento complejo en un documento de Lectura Fácil?
Detrás de cada adaptación hay mucho más que un cambio de palabras.
Se trata de un proceso estructurado que combina criterios técnicos, diseño accesible y validación para garantizar que la información pueda ser comprendida por más personas.
Para ello, las y los profesionales de la accesibilidad cognitiva nos apoyamos en referencias fundamentales como las Directrices para materiales de Lectura Fácil de la IFLA, el manual Lectura fácil: métodos de redacción y evaluación de Óscar García Muñoz y la Norma UNE 153101:2018.
Además, la adaptación es un trabajo colaborativo en el que participan distintos perfiles: personas promotoras, adaptadoras, diseñadoras o maquetadoras, dinamizadoras y validadoras, cada una con un papel esencial para lograr un resultado comprensible y accesible.
He preparado esta infografía para mostrar de forma visual las principales fases del proceso y los recursos que ayudan a convertir la información en una herramienta de participación, autonomía e inclusión.
Porque la Lectura Fácil no consiste en simplificar textos.
Consiste en eliminar barreras cognitivas para que más personas puedan comprender la información y ejercer sus derechos.



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